¿Pendiente todo el día del móvil?

adicción al celularLos celulares se han convertido en nuestras mejores compañías en los últimos tiempos, están siempre a nuestro lado en cada momento. Sus diferentes modelos desde Smartphones, tablets,etc; captan la atención de los usuarios por sus funciones, variedad de aplicaciones y su diseño atrayente.Esto no representa una novedad. Una situación que sí podremos haber evidenciado en las calles es la concentración total de las personas en sus móviles, reduciendo su atención a un mínimo de 0% a quienes están a su alrededor y dejando de lado cualquier otra actividad o evento que pueda estar desarrollándose en su entorno. No solo es esta creciente y preocupante realidad lo que pone en alerta nuestros sensores de peligro, sino que gracias a los celulares estamos fomentando una cultura de incomunicación. Por ejemplo, cuando estamos todos reunidos en casa, preparados para la hora de la cena, con todos los platos servidos y a punto de empezar a comer; la escena que se nos muestra es lamentablemente una constante repetitiva en muchas familias: todos están con el celular en la mano, chateando, enviando mensajes, escuchando música, viendo películas; un serie de actividades de ocio y triviales en tal momento que para los adictos al móvil resulta primordial. ¿Qué consecuencias podrían devenir? Esa una pregunta cuya respuesta es sencilla: desunión familiar, incomunicación, entre otras, pero hay una principal que afectaría directamente al usuario; esta es la nomofobia, el miedo a estar sin el celular, pueden surgir otros efectos. Analicemos cómo el uso abusivo del móvil puede causar problemas en nuestra salud y a nivel social.

Según un estudio realizado por Rastreador.com a la población de Euskadi, un porcentaje alto 62% aseveró que no podría estar más de un día sin el celular mientras que el 43% afirma que lo primero que hace al levantarse es mirar el móvil y sucede los mismo antes de irse a acostar. Estos porcentajes nos revelan la dependencia fuerte de los usuarios hacia sus móviles. Pensemos tan solo en el porcentaje del 62% de una población que no podría vivir un día sin su celular, esto nos da la idea de la gran e impregnada influencia de la telefonía móvil en nuestras vidas, es como si estuviéramos priorizando la importancia y el dominio absoluto de unos dispositivos sobre la comunicación con los demás y sobre nuestras relaciones interpersonales a nivel “real y tangible”.

Tras el boom que ha resultado ser la aparición en escena de los Smartphone, se ha acuñado el término phubbing para conocimiento de quienes ignoraban este nueva palabra a nuestro léxico. Se emplea para denominar a la acción de ignorar a las personas a nuestro alrededor cuando nos están hablando , mientras estamos pendientes y en uso activo de nuestro móvil. Un cuadro, sin duda alguna, recurrente en las calles. No se han detenido a ver la imagen curiosa y a la vez preocupante para algunos, de un grupo de jóvenes sentados en una banca, uno al lado del otro, sin decir palabra alguna y solo estar escribiendo en el celular como si estuvieran en el más solitario de los lugares sin rastros de gente cuando en realidad es todo lo contrario. Por su parte el psicólogo, Iker Totorika ha señalado que el tener el celular con nosotros es ahora considerado una necesidad de primer nivel. El diseño de los celulares, en sí, están creados para activar nuestras zonas de recompensa cerebral; los colores llamativos y variados, las imágenes en movimiento, el simple hecho de deslizar nuestro dedo sobre la pantalla táctil son acciones que provocan satisfacción y un sentimiento de bienestar y disfrute; de esta manera se produce la liberación de ciertas hormonas relacionadas con las sensaciones de placer, gusto y felicidad, estas con las endorfinas o la dopamina.Ambas inducen al organismo a repetir la acción, el momento sea cual sea el suceso que nos haya gustado. En este caso, si nos causa felicidad y gusto estar con el móvil todo el día, entonces será algo que repetiremos constantemente por el simple hecho de sentirnos bien con nosotros mismos.

Teniendo en cuenta que el uso abusivo del móvil es un hecho ya dado por sentado y sabiendo de antemano que no solo se limitan a una función comunicativa sino que también están asociados a actividades de ocio y entretenimiento, podemos atisbar sus peligros. La reacción fisiológica que produce el tener el móvil es similar a usar drogas, es una necesidad; sin embargo aun no se la ha considerado como una adicción de tal magnitud como al uso desmedido del alcohol o la cafeína. Y tampoco es diagnosticada como un trastorno mental o emocional. Pero esto no quiere decir que no esté en proceso de serlo. Tomemos el siguiente supuesto, si eres una persona con autoestima baja y tus amigos no se han comunicado en cierto lapso de tiempo contigo ni te han escrito en el móvil ni nada, entonces eres proclive a sufrir de depresión, tales acontecimientos, te afectan por el tipo de personalidad que tienes; sin embargo una buena terapia sería la psicoeducación, en vez de usar y ver la pantalla del móvil con tanta frecuencia, intenta racionar tu uso. Es una buena iniciativa.

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